jueves, 18 de diciembre de 2014

Saciando tu sed

Una mañana, cuando tenía seis años, su maestra le explicó a la clase cómo muchos niños en África tenían que andar durante kilómetros para conseguir agua.

"Recuerdo que otro alumno preguntó cuánto tenían que andar para llegar a un lugar con agua potable y ella respondió cinco mil pasos", relata por teléfono Hreljac, que hoy tiene 22 años.
"Conté los pasos que yo tenía que dar desde el aula a la fuente más cercana y eran solo diez".
Aquello le conmovió. Se enteró de que una asociación canadiense construía pozos en África y decidió que recaudaría lo suficiente para construir uno.
El primer pozo
Equivocadamente, pensaba que un pozo costaba US$70.
"Después de cuatro meses, ayudando en las tareas domésticas para conseguir el dinero, me dijeron que un pozo costaba en realidad unos US$2.000.
Lejos de abandonar su ilusión, Hreljac explica que empezó a pedir ayuda y poco a poco fue ganándose el favor de los que le rodeaban.
"Primero se sumaron mis amigos y mis padres (un policía y una funcionaria regional), luego mis compañeros de clase, luego toda la escuela, más tarde la escuela cercana...".
Después de un año, reunió el dinero y con él se construyó un pozo en la Escuela de Primaria Angolo, en el norte de Uganda. Ryan asistió con sus padres a la ceremonia de apertura en la que los alumnos corearon su nombre.
Animado al ver que su esfuerzo estaba dando resultados, decidió que no debía conformarse con eso y así nació Ryan´s Well Foundation.
La ONG que fundó ha ayudado a construir más de 700 pozos y calcula que ha facilitado el acceso al agua potable a unas 736.000 personas en unos 30 países, en África, Asia y Centroamérica.



Al leer esta historia me hace recordar el pasaje bíblico donde Jesús se encuentra en el poso de Jacob pidiéndole agua a una mujer samaritana.

Y estaba allí el pozo de Jacob. Entonces Jesús, cansado del camino, se sentó así junto al pozo. Era como la hora sexta. Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Juan 4:6-7.

Que sorpresa se llevó esta mujer ya que el hombre que le pedía de beber era un judío y tradicionalmente estos dos pueblos eran enemigos.

La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Juan 4:9.

Pero el Señor le responde que él tiene un agua que hará que el que la tome nunca tenga sed jamás.

Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva. Juan 4:10.

Al seguir la conversación la mujer queda al descubierto y se da cuenta que el hombre con quien habla es el Mesías prometido y que él tiene la respuesta que su alma necesita y el agua espiritual que saciaría su sed.

En la historia del niño canadiense vemos el trabajo tan arduo que realizo este y los suyos para llevar agua a personas que no conocían, pero que necesitaban agua para no morir como lo venían haciendo.

Hoy la Palabra al Corazón, quiere traerte un agua que mitigará tu sed, ya que la humanidad se está muriendo por deshidratación espiritual, pues se han alejado de Dios, esa fuente inagotable agua de vida. Aprovecha y acércate a este pozo y bebe el agua de vida que te ofrece el salvador.

jueves, 11 de diciembre de 2014

Cronología del Antiguo Testamento

De Abraham hasta el regreso del Exilio



Abraham
Abraham sale de Mesopotamia para emprender su gran viaje a la Tierra Prometida. Dios le prometió que a través de él toda la humanidad sería bendecida. Génesis 12:1-25:11.
En su ancianidad Dios le dio un hijo, Isaac. Génesis 21:1-7; 24:1-28:9.

Jacob
Jacob, el hijo de Isaac, fue obligado a ir a Egipto a causa de la hambruna; su gente se instaló allí y años después, fueron forzados a la esclavitud. Génesis 25:19-35:29; 43:1-50:14.

Moisés
Moisés guió al pueblo hebreo, los descendientes de Abraham, a salir de Egipto. Éxodo 1:1-12:51.
En el desierto recibieron los Diez Mandamiento. Finalmente, luego de la muerte de Moisés, los israelitas entraron a la Tierra Prometida y la ocuparon. Josué 1:1-12:24.

Jueces y reyes
Mientras la nación de Israel se desarrollaba, al principio fueron liderados por jueces, Jueces 2:16-16:31; 1 Samuel 1:1-8:22. Y luego por una sucesión de reyes, 1 Samuel 9:1-31:13; 2 Samuel 1:1-24:23; 1 Reyes 1:1-11:43. Después de la muerte de Salomón, el reino se dividió en dos: Israel y Judá, 1 Reyes 12:1-22:53; 2 Reyes 1:1-25:30.

Esclavitud
Cuando surgió el Imperio Asirio, Israel se vio amenazado por invasiones. A pesar de las advertencias de Dios a su pueblo, a través de los profetas, el reino del norte (Israel) fue esclavizado por los asirios en el año 722 a.C. y el reino del sur (Judá) por Babilonia en 587 a.C. 2 Reyes17:1-23; 25:1-30.

Regreso
Los judíos regresaron del Exilio en Babilonia a Palestina para reclamar su tierra y reconstruir la ciudad de Jerusalén y el Templo, Esdras 1:1-6:22; Nehemías 1:1-7:73. Muchos judíos no regresaron a Palestina.