viernes, 21 de noviembre de 2014

El nuevo nacimiento

¿En qué creemos?



El nuevo nacimiento es el resultado de haber sido engendrado por la palabra y haber nacido de ella, y se refleja en la persona mediante el arrepentimiento, la conversión y la obediencia al evangelio.

"Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios" (Juan 3:3).

"De modo que si alguno está en Cristo nueva criatura es, las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas" (2ª Corintios 5:17).

"Él, de su voluntad nos hizo nacer por la palabra de verdad, para que seamos primicias de sus criaturas" (Santiago 1:18).

"Habiendo purificado nuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el espíritu para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro, siendo renacidos, no de cimiente corruptible, sino de incorruptible, por la palabra de Dios que vive y permanece para siempre" (1ª Pedro 1:22-23).

"Todo aquel que es nacido de Dios, no practica el pecado, porque la cimiente de Dios está en él; y no puede pecar porque es nacido de Dios" (1ª Juan 3:9).

"Porque todo lo que es nacido de Dios vence al mundo; y esta es la victoria que ha vencido al mundo, nuestra fe" (1ª Juan 5:4)

Versículos Biblia RVR 60.

Disparando sin blanco

No te quedes sin metas



Muchas veces no sabemos hacia donde nos dirigimos, hay un dicho circulante que enuncia lo siguiente: "El que no sabe para donde va, ya llegó".
¿Tenemos claridad en lo que queremos de la vida?

La Biblia declara:

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3.13-14 RVR 60.

Que bueno es tener definido lo que deseamos, que interesante es saber que caminamos por un destino que hemos construido y que no andamos errantes sin saber donde parará todo.
En la palabra de Dios encontramos una historia que para muchos seria un fracaso, menospreciado por sus hermanos, vendido como esclavo, metido en la cárcel por no acceder a las peticiones de una mujer, esta sería una vida de  desgracia para algunos.

Pero para Dios fue un camino necesario para llevar a un hombre de una posición poco conocida, hasta un puesto de honra, el reconocimiento de un pueblo hacia un hombre que no permitió que su vida no tuviese un propósito.

Por ello José pronuncio estas palabras a sus hermanos:
Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Génesis 50.19-20 RVR 60.

La Palabra al Corazón de hoy, es para que comprendas que al igual que José, todos tenemos un propósito en Dios para beneficio de muchos.

Busca ese propósito que te brinda el Señor y no dispares al azar, para colocar el blanco después de que la flecha ha salido de tu arco.