viernes, 21 de noviembre de 2014

Disparando sin blanco

No te quedes sin metas



Muchas veces no sabemos hacia donde nos dirigimos, hay un dicho circulante que enuncia lo siguiente: "El que no sabe para donde va, ya llegó".
¿Tenemos claridad en lo que queremos de la vida?

La Biblia declara:

Hermanos, yo mismo no pretendo haberlo ya alcanzado; pero una cosa hago: olvidando ciertamente lo que queda atrás, y extendiéndome a lo que está delante, prosigo a la meta, al premio del supremo llamamiento de Dios en Cristo Jesús. Filipenses 3.13-14 RVR 60.

Que bueno es tener definido lo que deseamos, que interesante es saber que caminamos por un destino que hemos construido y que no andamos errantes sin saber donde parará todo.
En la palabra de Dios encontramos una historia que para muchos seria un fracaso, menospreciado por sus hermanos, vendido como esclavo, metido en la cárcel por no acceder a las peticiones de una mujer, esta sería una vida de  desgracia para algunos.

Pero para Dios fue un camino necesario para llevar a un hombre de una posición poco conocida, hasta un puesto de honra, el reconocimiento de un pueblo hacia un hombre que no permitió que su vida no tuviese un propósito.

Por ello José pronuncio estas palabras a sus hermanos:
Y les respondió José: No temáis; ¿acaso estoy yo en lugar de Dios? Vosotros pensasteis mal contra mí, mas Dios lo encaminó a bien, para hacer lo que vemos hoy, para mantener en vida a mucho pueblo. Génesis 50.19-20 RVR 60.

La Palabra al Corazón de hoy, es para que comprendas que al igual que José, todos tenemos un propósito en Dios para beneficio de muchos.

Busca ese propósito que te brinda el Señor y no dispares al azar, para colocar el blanco después de que la flecha ha salido de tu arco.

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