miércoles, 29 de octubre de 2014

Buscan mi vida para destruirla

¿Sabes a dónde acudir en los problemas?



El rey David, durante sus días de pastor, se enfrentó a muchos desafíos al cuidar las ovejas de su padre, peleó contra osos, leones y salvó a las ovejas de estos depredadores. Nada de estos eventos le causó temor, ningún miedo le llegó a su vida, ni aun cuando se enfrentó a aquel hombre gigante llamado Goliat, el filisteo, antes por el contrario, vemos el valor y el deseo de enfrentarse con aquel hombre que desafiaba al Dios de los escuadrones  de Israel. Todo era victoria para él.

Pero al momento de acercarse al rey Saúl, las cosas tomaron otro rumbo; el rey se llenó de celos contra el joven David y pretendió asesinarle, pues el pueblo lo vitoreaba más que a él. El rey Saúl, entonces comienza la campaña para destruir a su "rival", al que estaba conquistando el corazón de Israel.
Esto lleva a David a tener una vida de persecuciones, una etapa donde lo único que podía hacer, era salvar su vida de la mano fuerte que Saúl tenía sobre él. Lo llevó a huir y ocultarse en cuevas para que no lo encontraran, ni le dieran muerte, fue tanta la desesperación que hasta se unió a sus enemigo pensando que en ese lugar encontraría refugio, se fue a tal extremo que fingió locura para pasar inadvertido.
Pero todo lo que hizo fue inútil ya que su angustia y desesperación no desaparecía. Pero fue allí dentro de esa experiencia tan amarga que compuso muchos salmos y entre ellos hallamos uno que refleja el verdadero lugar donde hallaría la tranquilidad que su alma necesitaba.
Jehová es mi pastor; nada me faltará.
En lugares de delicados pastos me hará descansar;
Junto a aguas de reposo me pastoreará.
Confortará mi alma;
Me guiará por sendas de justicia por amor de su nombre.
Aunque ande en valle de sombra de muerte,
No temeré mal alguno, porque tú estarás conmigo;
Tú vara y tu cayado me infundirán aliento.
Aderezas mesa delante de mí en presencia de mis angustiadores;
Unges mi cabeza con aceite; mi copa está rebosando.
Ciertamente el bien y la misericordia me seguirán todos los días de mi vida,
Y en la casa de Jehová moraré por largos días.
Salmo 23

La palabra al corazón de hoy te quiere llevar a ese lugar donde solo encontrarás la solución a tus problemas. El enemigo está buscando tu vida para destruirla, pero si te acercas a Jesús, Él es el buen Pastor que cuida de sus ovejas y no dejará que sean destruidas, acéptalo como tu Señor, Él velará por tu bienestar y no permitirá ningún mal para tu alma.

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