jueves, 9 de octubre de 2014

Venid a mi

El verdadero descanso



Los problemas y situaciones de la vida generan muchas preocupaciones en la historia de  las personas. Las enfermedades, las deudas, la problemática familiar, entre otros casos, causan desestabilidad emocional y la pérdida de la tranquilidad.
La Biblia nos relata una historia de un hombre que estaba muy preocupado por la condición en la que se encontraba su hija, una enfermedad que le podría causar la muerte. Era un hombre importante, principal de una sinagoga. Un hombre conocedor de las cosas de Dios, pero que necesitaba un favor especial para que su tranquilidad regresara.

Cuando volvió Jesús, le recibió la multitud con gozo; porque todos le esperaban. Entonces vino un varón llamado Jairo, que era principal de la sinagoga, y postrándose a los pies de Jesús, le rogaba que entrase en su casa; porque tenía una hija única, como de doce años, que se estaba muriendo. Y mientras iba, la multitud le oprimía. Lucas 8.40-42 RVR 60.

Que duró es saber que los problemas que nos agobian cada día nos hunden y vamos perdiendo toda esperanza de encontrar una solución.
Jairo buscó a Jesús y pensó que había encontrado la ayuda que necesitaba para descansar y salir de su problema, pero en el momento de su encuentro con el Señor, una mujer había llegado primero y se había llevado el favor de Dios. Pero su dolor aumentó en el momento que le traen la fatídica noticia.

Estaba hablando aún, cuando vino uno de casa del principal de la sinagoga a decirle: Tu hija ha muerto; no molestes más al Maestro. Lucas 8.49 RVR 60.
Que noticia tan desastrosa, que esperanza puede haber al escuchar: tu hija ha muerto, no molestes más al maestro. Pero Jesús no es ajeno al dolor de Jairo y le da el descanso que buscaba.
Oyéndolo Jesús, le respondió: No temas; cree solamente, y será salva. Lucas 8.50 RVR 60.
La Palabra al Corazón de hoy, quiere llevarte a entender que Jesús está brindándole a la humanidad el verdadero descanso para sus vidas y que es un regalo de parte de Dios. Así como a Jairo el Señor le dio el descanso al regresarle a su hija de la muerte, quiere darte a ti la tranquilidad para tu alma. 


Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar. Mateo 11.28 RVR 60.

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